La Creación. (12) La Creación Babilonica.

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Considerada como “la historia de todas las historias” esto es de donde adaptaron las demás cosmovisiones sus propios mitos de la creación, y en especial el mito hebreo.

Se había sostenido por cerca de dos milenios que las versiones hebreas de la Creación eran una elaboración genuina, y podría decirse que no había mayores discusiones al respecto hasta un punto en el tiempo, que lo fue en 1.876 ocasión en que fueron encontradas unas tablas cuneiformes sumerias conteniendo historias escritas sobre la creación bajo el nombre de “Enûma Elish” que en acadio significa “Cuando en lo alto” y escritas en el segundo milenio a.e.c. que es un poema babilónico de la creación, muy sagrado para la antigua Mesopotamia.

Es este poema quien inicia, lo que será replicado por los hebreos al inicio de sus textos al expresar, “en un principio” que es siguiendo la línea de lo que fue el Enuma Elish al iniciar con la frase “Cuando en lo alto…”, y así se inicia el más antiguo de los relatos de la creación del mundo.

Se señala a Marduk como el principal de los Dioses y se lo señala, como será igualmente replicado, que su Dios está por encima de todos los demás, o al extremo judío, de ser elunico Dios.

No obstante, recién haber sido encontradas estas tablillas en 1.876, eran indirectamente conocidas, en parte, a través de las referencias de Beroso el Sacerdote de Baal, que a su vez es citado por Eusebio de Cesárea.

Este hallazgo lo fue en las ruinas de la Biblioteca en Ninive del rey Asurbanipal (669 a.C. – 627 a.C.) el último rey de Asiria, de donde puede extraerse las historias de la creación de esta mitología babilónica, y que la atribuye al Dios Marduk.

En un principio” no había nada, no había mundo, lo que en las Tablillas se expresa de la siguiente manera:

“Cuando en lo alto el cielo no

había sido nombrado,

No había sido llamada con

un nombre abajo la tierra firme.”

En ese principio solo había una situación caótica, y para la especial concepción babilónica, todo se desarrolla en un escenario de aguas, buenas y malas, dulces y saladas, y ese gran mar de aguas caóticas era gobernado por el Dios Apsu del agua dulce y por la Diosa Tiamat del agua salada, entre los que engendraron, con la mezcla de sus aguas, una familia de dioses, entre ellos a Nudimmud, más conocido como Enki y a Damkina y Diosa Madre, esposa, para los sumerios de Enil, y para los acadios de Enki, y madre de Marduk.

Tiamat, la que luego veremos como monstruo, era una Diosa Madre, que fue patrialcamente descendida y convertida en maléfica y como tal genero monstruos, siendo vencida por el Dios Padre Marduk.

Marduk el más fuerte y el más sabio de dioses, fue elegido para derrotar al caos, y venció a los dioses que se le enfrentaban, a los que puso a trabajar en los campos que hizo regar por las aguas de los ríos Tigris y el Éufrates, y ante una rebelión por el trabajo, Marduk les ofreció un trato: si los dioses lo reconocían como el Dios supremo, él crearía  unos seres inferiores, los hombres, para hacer el trabajo de los dioses, para labrar la tierra y usar la azada, para cuidas a los animales, y para adorar a todos los dioses.

Los dioses accedieron y Marduk, cumplió su promesa y creo los hombres para esas tareas.

La versión bíblica relata que Yahvéh en Génesis 2. 15, le dio una tarea similar.

“Tomó, pues, Yahvéh Dios al hombre y le dejó en al jardín de Edén, para que lo labrase y cuidase.”

Continuaremos con la Creación Hindú.

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Autor

Francisco Bataller

Procurador, escritor e investigador sanjuanino. Su obra aborda historia, política, mitología, arte y pensamiento, promoviendo el acceso libre al conocimiento mediante licencias abiertas.