La imagen de un desorden.
Una creación desordenada.
Un Dios contradictorio.
De la lectura de los versículos de la Creación, podemos advertir que ha sido desordenada, anárquica y hasta contraria a lo natural, y decimos esto en función de la propia Palabra de Dios de donde surge que la Tierra, el Planeta Tierra fue creado por Dios mucho antes que haber creado el Sol y también mucho antes que la creación de los otros astros, y de allí surgió la errada concepción geocéntrica, cuyo mantenimiento tantos males le ha traído a la ciencia y tantas calamidades, y hasta ejecuciones y muertes, ordenadas en defensa a ultranza, con el mayor rigorismo intolerante de una versión situando a la Tierra como centro del Universo que era útil y afín a los conceptos religiosos para mantener el control religioso sobre la sociedad.
Igualmente, desordenada en cuanto a la creación primero de las plantas y de las aves con anterioridad a la creación del sol, con lo que se les privaba de su natural evolución.
En el mismo sentido Dios crea el día y la noche, y el amanecer y el atardecer y todo ello, sin haber creado previamente al Sol. Todo un verdadero milagro.
El cielo es una creación divina que carece en su inicio del sol y de las estrellas, es un cielo vacío de contenido y solo acompañado de la Tierra, con independencia de su mención de la creación de varios cielos.
Según Proverbios 8. 22, 23, La Sabiduría fue creada con anterioridad a la Tierra.
“Yahveh me creó, primicia de su camino, antes que sus obras más antiguas.”
“Desde la eternidad fui fundada, desde el principio, antes que la tierra.”
La Tierra estaba vacía, era caos y confusión, conf. Gn. 1. 2,
“La tierra era caos y confusión y oscuridad por encima del abismo”
No comprendemos que razón habría tenido Dios en hacer esa Tierra caótica y confusa, si su objetivo era prepararla para su criatura humana.
¿No pudo hacer Dios a la Tierra de una vez, que le fue necesario hacerla por partes, inicialmente caótica, oscura y confusa?
La Palabra de Dios en el versículo comentado se contradice con Isaías 45. 18, sosteniéndose, también Palabra de Dios, que Yahvéh, “no la creó caótica”
No obstante Dios ordena separar “las aguas de por debajo del firmamento de las aguas de por encima” sin aclararse de donde aparecieron esas aguas.
Respecto del hombre, observamos que según Génesis 1. 25, 27, Dios crea al hombre después de otros animales, mientras que en ese mismo libro del Génesis 2. 18, 19, aparece como que Dios crea al hombre antes que los otros animales, pudiendo observarse la desconsideración de Dios hacia la mujer, creándola recién con posterioridad no solo del hombre sino de todos los animales, conf. Gn. 2. 22,
Dios al finalizar su creación se encuentra satisfecho de sus trabajos, conf. Gn. 1. 31,
“Vio Dios cuanto había hecho, y todo estaba muy bien. Y atardeció y amaneció: día sexto.”
En Génesis 6. 6, Dios se muestra arrepentido de haber creado al hombre.
“le pesó a Yahveh de haber hecho al hombre en la tierra, y se indignó en su corazón.”
La Tierra sostenida por pilares y columnas.
La creación de la Tierra según la versión bíblica, o parte de la versión bíblica nos muestra una imagen similar a las reinantes en el medioevo de entender la Tierra sostenida o por grandes elefantes, o una tortuga gigante, según versiones indias, o por inmensas columnas que la sostienen del vacío.

Así, de la lectura de los textos bíblicos vemos como Dios, según cada uno de los libros dan una imagen sobre su posición y sostén.
La tierra es un planeta quieto, es, según vimos el centro del universo, creado luego de la propia tierra, y tiene sostenes, tiene cimientos, tiene pilares y columnas que le dan seguridad ubicada en el centro del orbe.

Los pilares y cimientos pueden verse enclavados en el fondo del mar según 2 Samuel 22. 16,
“El fondo del mar quedó a la vista, los cimientos del orbe aparecieron ante la increpación de Yahveh, al resollar al aliento en sus narices.”
En Salmos 104. 5, coincidente con Job 38. 6, Dios coloca la tierra sobre esos cimientos.
“Sobre sus bases asentaste la tierra, inconmovible para siempre jamás.”
“¿Sobre qué se afirmaron sus bases? ¿quién asentó su piedra angular,”
Dando por sentado que la tierra esta sostenida por pilares y columnas, los textos bíblicos conf. 1 Samuel 2. 8, dan la propiedad de estos sostenes a Yahvé, “De Yahvé son los pilares de la tierra” y que fue Dios quien “sobre ellos (los pilares) ha sentado el universo” asegurándose en Salmos 75. 4, que aunque “se estremece la tierra con todos sus habitantes, mas yo sostengo sus columnas.” y por ello “El orbe está seguro, no vacila”
De inmediato aparecen las contradicciones y así en 1 Pedro 3. 5, nos presenta “una tierra surgida del agua y establecida entre las aguas por la Palabra de Dios” lo que coincide con Salmos 136. 6, “sobre las aguas asentó la tierra” y en Job 26. 7, la tierra no se encuentra apoyada ni sostenida sino suspendida sobre el vacío.
“El extiende el Septentrión sobre el vacío, sobre la nada suspende la tierra.”
La solidez terráquea es cuestionada en 2 Samuel 22, 8,
“La tierra fue sacudida y vaciló, las bases de los cielos retemblaron. Vacilaron bajo su furor.”
Contrariamente a lo sostenido del sostén por pilares o columnas, en Isaías 40. 22, se alude a que la tierra e encuentra sin sostén alguno en el firmamento.
“El está sentado sobre el orbe terrestre, cuyos habitantes son como saltamontes; él expande los cielos como un tul, y los ha desplegado como una tienda que se habita.”
Hay versiones que traducen la palabra hebrea “hug” como “círculo” y otros, como vemos, “orbe” pretendiéndose dar un concepto circular.
También en Job 26. 7,
“El extiende el Septentrión sobre el vacío, sobre la nada suspende la tierra.”
Otras versiones dicen “El extiende el norte sobre vacío, Cuelga la tierra sobre nada” esto es no existen ni pilares ni columnas, ni cuatro esquinas, ni extremos.
Dios sostiene la Tierra y los Cielos.
En los Midrash hay cantidad de interpretaciones de cómo Dios creó el Cielo y la Tierra y como se sostienen, en una de las versiones Dios sostiene los cielos con su mano derecha y a la tierra con la mano izquierda, mientras que de acuerdo al Talmud Babilónico y a su comentario en el Midrash Hagiga se dice que:
“La tierra se apoya en columnas, las columnas en el agua, el agua en las montañas, las montañas en el viento, el viento en el torbellino y el torbellino cuelga del brazo de Dios”

¿Dios creó la Tierra Plana?
Si bien se sostiene tradicionalmente que fue el genoves Cristóbal Colon (1.451 – 1.506) quien descubrió que la tierra era redonda, ello no es así puesto que desde antiguo se sabía, no por todos, pero si por muchos que la Tierra era redonda, aunque también, y no pocos sostenían lo contrario, que era Plana.
Dios, el Dios bíblico no podía estar ajeno a este debate, máxime si es Dios el creador de la Tierra, debe saber cómo la ha creado.

Desde un inicio nunca hubo una coincidencia sobre si la tierra era redonda o era un cuerpo plano, y en cada una de las culturas hubo quienes sostenían una cosa y quienes otra.
La idea de que la Tierra era plana no resultaba ajena a as culturas Mesopotámicas, babilonias, egipcias, griegas, chinos, y algunas de la Edad Media, aunque en cada una de estas mismas culturas había quienes sostenían lo contrario.
Nos interesa no el punto de vista científico de cada una de las culturas, sino la concepción Biblia sobre como se entendió que Dios había creado la Tierra, y vemos, sin asombro, que hay una doble interpretación de Dios sobre su creación de la tierra, por una parte, la considera, o puede interpretarse de sus versículos, que lo fue creada plana, mientras que, según veremos luego, podrá igualmente interpretarse que lo fue esférica.
Ambas, por cierto, son Palabras de Dios.
No es que Dios haya creído que era plana o que era redonda, sino que de sus palabras surge que o bien fue creada plana, o bien lo fue redonda.
Si nos atenemos a la cantidad de versículos en uno y otro sentido, deberíamos decir que equivocadamente Dios creyó haberla creado plana, con bordes, esquinas, extremos, pilares y columnas.
De lo que hemos estado viendo en el punto anterior sobre los pilares y columnas, o dejada flotando en el vacío, puede desprenderse que parte de esos versículos pueden ser interpretados o bien que Dios creó la Tierra redonda, o bien que Dios la creo plana.
Se interpreta que al separar Dios las aguas del firmamento, (Gn. 1. 6,) está dando un concepto de creación plana, similar a cuando se manifiesta respecto al asiento de las bases y a su piedra angular, todo esto en Job 38. 6, o cuando se referencia al ancho en Job. 11. 9, por cuanto la Tierra como un circulo o esfera, tiene diámetro, pero no anchura, o cuando se hace mención a los bordes, a los puntos cardinales y a los cabos de la tierra, todo esto en Isaías 11. 12, en 40. 28, y en 41. 9, y “de cabo a cabo” y “los cuatro vientos desde los cuatro cabos de los cielos” en Jeremías 25. 33, y 49. 36, y en Jeremías 16. 19, sobre “los extremos de la tierra” puesto que es común a un cuerpo plano el asiento de bases de sostén, como los ángulos, los bordes y los cabos, y los extremos, todo atípico y ajeno a un cuerpo redondo.
Entre muchas otras referencias que harían entender estar ante una descripción plana de la tierra, hay alusiones a “el extremo de la tierra” en Jeremías 51. 16, en Ezequiel 7. 2, y en Apocalipsis 7. 1, y en 20. 8,
En Daniel 4. 8, aludiendo a un árbol que podía verse desde todos los confines de la tierra, era una clara referencia a un espacio plano, de otra manera, la esferidad terrestre impediría esa visión.
“El árbol creció, se hizo corpulento, su altura llegaba hasta el cielo, su expansión, hasta los confines de la tierra.”
En Mateo 4. 8, la alusión no es sino referida a una tierra plana.
“Todavía le lleva consigo el diablo a un monte muy alto, le muestra todos los reinos del mundo y su gloria,”
En Marcos 13. 27, sobre los vientos y los extremos, hay igualmente una referencia plana.
“entonces enviará a los ángeles y reunirá de los cuatro vientos a sus elegidos, desde el extremo de la tierra hasta el extremo del cielo.”
Los cuatro ángulos vuelven a repetirse en Apocalipsis 7. 1,
“Después de esto, vi a cuatro Ángeles de pie en los cuatro extremos de la tierra, que sujetaban los cuatro vientos de la tierra, para que no soplara el viento ni sobre la tierra ni sobre el mar ni sobre ningún árbol.”
¿Dios creó la Tierra Redonda?
Encontramos también algunos versículos, muy pocos, por cierto, de los que puede deducirse que Dios creó la Tierra redonda.
Según vimos en Isaías 40. 22, se habla de un círculo, sin sostén ni de pilares ni de columnas.
“El está sentado sobre el orbe terrestre, cuyos habitantes son como saltamontes; él expande los cielos como un tul, y los ha desplegado como una tienda que se habita.”
Vimos que hay traducciones de la palabra hebrea “hug” como “círculo” y también como, “orbe” con lo que se le infiere un concepto circular.
En otras versiones se expresa “El esta sentado sobre el globo de la tierra” lo que daría más firmeza al concepto de redondez.
Se cuestiona este versículo sosteniéndose que en la antigua versión de La Vulgata se utiliza el término “gyrum” que habla de un “disco” no de un circulo, ni mucho menos de “orbe”
Del versículo también visto en Job 26. 7, puede desprenderse la redondez terráquea.
“El extiende el Septentrión sobre el vacío, sobre la nada suspende la tierra.”
Satán es quien viene en ayuda de Dios para sostener la redondez de la tierra según el relato en Job 1. 7,
“Yahveh dijo al Satán: ¿De dónde vienes? El Satán respondió a Yahveh: De recorrer la tierra y pasearme por ella.”
Si bien en esta versión se utiliza el verbo “recorrer” en otras versiones se utiliza el milagroso verbo “rodear” lo que estaría sosteniendo la redondez terráquea.
En la versión de la Biblia Latinoamericana se lee de la siguiente manera el versículo:
“Yavé dijo a Satán: ¿De dónde vienes? Satán respondió: Vengo de la tierra, donde anduve dando mis vueltas.”
Igualmente, el término “vueltas” alude más a rodear que a recorrer.
En Eclesiástico 24. 5, es en la única parte de la Biblia que se menciona el término “redondez” y lo es referido al cielo, por lo que, cabe aplicárselo por analogía a la Tierra.
“Sola recorrí la redondez del cielo, y por la hondura de los abismos paseé.”
Muchos teólogos cristianos como San Clemente, Orígenes, San Ambrosio de Milán, (338 – 397) San Agustín de Hipona, (354 – 430) San Isidro de Sevilla (560 – 636) Santo Tomas de Aquino (1.225 – 1.274) y muchos otros creyeron y sostuvieron que la Tierra era un globo, era redonda y no era plana, y sin embargo, las estructuras eclesiásticas tomaron las primeras manifestaciones científicas que postulaban la redondez de la tierra como una herejía.

Creación permanente.
La creación de los cielos y de la tierra, por Dios, incluida la luna, y los astros, es una creación permanente, y así lo ha dejado establecido en sus textos bíblicos.
La finalidad de esa eternidad lo es, conf. Dt. 4. 40, “para que seas feliz, tú y tus hijos después de ti, y prolongues tus días en el suelo que Yahveh tu Dios te da para siempre.”
En Salmos 37. 29, se da esa posesión a “los justos poseerán la tierra, y habitarán en ella para siempre.”
Encontramos en muchos otros libros este concepto de permanencia y eternidad para los cielos, los astros, la tierra y la luna.
En Salmos 78. 69, / 89. 37, 38, / 104. 5, / 148. 6,
78. 69, “Construyó como las alturas del cielo su santuario, como la tierra que fundó por siempre.”
89. 38, “por siempre se mantendrá como la luna, testigo fiel en el cielo.”
104. 5, “Sobre sus bases asentaste la tierra, inconmovible para siempre jamás.
148. 6, “él los fijó por siempre, por los siglos, ley les dio que no pasará.”
Eclesiastés 1. 4,
“Una generación va, otra generación viene; pero la tierra para siempre permanece.”
Eclesiástico 43. 6,
“También la luna: sale siempre a su hora, para marcar los tiempos, señal eterna.”
Isaías 57. 13, / 60. 21, /
57. 13, “aquel que se ampare en mí poseerá la tierra y heredará mi monte santo.”
60. 21, “Todos los de tu pueblo serán justos, para siempre heredarán la tierra; retoño de mis plantaciones, obra de mis manos para manifestar mi gloria.”
En Baruc 3. 32, se menciona que fue Dios quien “dispuso la tierra para siempre y la llenó de animales cuadrúpedos,”
Mateo 5. 4, en el Nuevo Testamento, recreando relatos judíos sienta la premisa de que los mansos heredaran la tierra.
“Bienaventurados los mansos porque ellos poseerán en herencia la tierra.”
Creación efímera.
Tomando del Diccionario sinónimos de la Creación Eterna, dicho adjetivo tendría como sinónimos aplicables los de, inmortal, imperecedero, sempiterno, perdurable, perpetuo, perenne, indestructible, inmarcesible, duradero, continuo, imborrable, constante, persistente, firme pertinaz, permanente, fijo, estable, infinito, absoluto, inextinguible, y así, según hemos visto, es como dice Dios ha creado la tierra, pero, también el mismo Dios en su mismo Libro Sagrado de la Palabra de Dios, nos encontramos con que, ahora debemos acudir al mismo diccionario, pero no de sinónimos, sino de antónimos, puesto que ahora nos dice Dios que el mundo por él creado no es nada de lo visto, sino por el contrario, es efímero, caduco, transitorio, temporal, fugaz, mortal, finito, perecedero, provisional, breve, inestable, contingente, etc.
Nuevamente la contradicción es parte de los textos bíblicos y en Gn. 8. 22, se hace mención a que no es de carácter permanente la tierra al decir “Mientras dure la tierra”
La luna, a la que también se había dicho sería eterna, se la limita en Salmos 72. 7, con un “hasta que no haya luna”
En Salmos 72. 5, 7, 17, y en 102. 26, 27, se sientan conceptos y términos que aluden a lo efímero de la Tierra, del cielo y de la Luna, como, por ejemplo: que dure tanto como el sol, o como la luna, o haciendo una comparación entre Dios y sus obras como el cielo y la tierra, que “ellos perecen, mas tú quedas”
En Isaías 13. 10, 11, / 24. 4, 5, / 65. 17, / 60. 19, / 66. 22, también se encuentran conceptos que hacen a lo temporal de las estrellas, el cielo, el sol, la tierra y la luna, como por ejemplo:
“Cuando las estrellas del cielo y la constelación de Orión no alumbren ya, esté oscurecido el sol en su salida y no brille la luz de la luna,”
“yo creo cielos nuevos y tierra nueva,”
“No será para ti ya nunca más el sol luz del día, ni el resplandor de la luna te alumbrará de noche, sino que tendrás a Yahveh por luz eterna, y a tu Dios por tu hermosura.”
“Porque, así como los cielos nuevos y la tierra nueva que yo hago permanecen en mi presencia, así permanecerá vuestra raza y vuestro nombre.”
En los evangelistas encontramos también esta tendencia a dar por efímera las creaciones de Dios.
En Marcos, (13. 31,) en Mateo, (5. 18, / 24. 35,) en Lucas (16. 17, / 21. 23, en Apocalipsis (6. 13, / 20. 11, / 21. 1,) en Hebreos (1. 10, 11,) en 2 Pedro (3. 7, 10, 13,) con expresiones como:
“el cielo y la tierra pasarán”
“Habrá una gran calamidad sobre la tierra”
“Ellos perecerán, mas tú permaneces.”
“y que los cielos y la tierra presentes, por esa misma Palabra, están reservados para el fuego y guardados hasta el día del Juicio y de la destrucción de los impíos.”
“El Día del Señor llegará como un ladrón; en aquel día, los cielos, con ruido ensordecedor, se desharán; los elementos, abrasados, se disolverán, y la tierra y cuanto ella encierra se consumirá.”
“Pero esperamos, según nos lo tiene prometido, nuevos cielos y nueva tierra”
“y las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra, como la higuera suelta sus higos verdes al ser sacudida por un viento fuerte;”
“El cielo y la tierra huyeron de su presencia sin dejar rastro.”
“Luego vi un cielo nuevo y una tierra nueva – porque el primer cielo y la primera tierra desaparecieron, y el mar no existe ya.”
Sobre si hemos de estar con la primera Palabra de Dios, con una Tierra eterna, o con la segunda Palabra de Dios, con una Tierra efímera, creemos, muy particularmente que hay mayor sentido en esta última posibilidad, de que así como un día fue creado, un día perecerá, a lo que le agregamos que, también creemos que así como nos ha precedido, esto es que la Tierra estuvo mucho antes que nosotros, también nos sucederá, y permanecerá mucho tiempo después de nosotros, después de nuestra propia autodestrucción.
Seguidamente continuaremos con OTRAS CREACIONES.
