La Creación. 02 – El Primer día.

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El Primer Día.

Iniciamos con Los Días de La Creación, y l iniciamos con el PRIMER DIA.

Los días de la Creación.

Siete fueron los días de la creación, más precisamente seis, puesto que el séptimo, lo dedico Dios a su merecido descanso.

Ardua tarea parece ser que le demando a Dios la creación del todo a partir de la nada, y ciertamente solo.

Más adelante escudriñaremos algunas particularidades de las que se desprende que según unos versículos Dios lo hizo solo, y según otros, no lo hizo solo, así como lo hizo todo de la nada o bien lo hizo de materia preexistente, y todas estas versiones contradictorias entre sí, no es que surjan de textos distintos, sino de los propios relatos de la Biblia en ese mismo libro del Génesis.

Por ahora nos dedicaremos al especial tema de los días de la creación, que mucho también ha dado para el debate, no solo interno entre las propias creencias, judías y cristianas, sino también de perspectivas racionales externas.

Según la secuencia tradicional de la creación divina esta fue recorriendo, día a día, generando distintas manifestaciones creacionistas, y así, muy brevemente puede decirse la actividad de Dios en cada uno de estos siete días.

Día Uno – Noche y Día

Día Dos – Cielo y Mar

Día Tres – Vegetación, Árboles,

Día Cuatro – Sol, Luna y Estrellas.

Día Cinco – Peces y Aves.

Día Seis – Hombre y animales

Día Siete – Descanso

Voltaire y los 7 días.

Sobre el pasaje bíblico del descanso al séptimo día, Voltaire cuestiona la idea hebrea como una adaptación a ideas antiguas, ya formadas con anterioridad entre los fenicios y caldeos, y en especial Zaratustra que llama a los seis gahambars, y que son célebres en Persia.

Todos estos pueblos, anteriores a la formación hebrea, antes que los judíos habitasen los desiertos de Oreb y de Sinaí, antes que los judíos pudiesen tener sus escritores, estos otros pueblos tenían ya su teogonía y avanzada, de la que abrevaron los judíos para la formación de la suya propia.

Bereshit

Bereshit significa: “al principio” y es con esa palabra que se inicia el Génesis.

La frase completa, la primera del Génesis, es la siguiente:

Bereshit bara Elohim eth hashamaïm v’eth h’areths” que significa según se coincide: “Al principio, Dios creó los Cielos y la Tierra

No obstante estar aceptada esta interpretación, no solo por la ortodoxia Judea cristiana, sino también por la mayoría de los investigadores y teólogos, hay otras interpretaciones muy distantes que podrían encuadrarse en estudios Gnósticos y especialmente en un acentrado esoterismo, sobre todo de los seguidores de la teósofa rusa  Helena Petrovna Blavatsky (1.831 – 1.891) con su “Isis sin velo” (1.875) y “Doctrina Secreta” (1.888) quienes le dan otra muy especial significación con una interpretación que parte de la desmembración de esa primera frase y su interrelación con la el Zohar y la Cabala judía, bajo la influencia del Rabbi Simeon bar Yohaï (siglo I) quien sobre esta primera frase habría expresado:

«Cuando el misterio de todos los misterios quiso manifestarse, creó primero un punto, que volvió a ser el pensamiento divino. Eso, ocultado en el nombre, existiendo sin existir, se llama en ese momento mi. Queriendo manifestarse, mi emana un vestido, la materia: eso, eleh, y se manifiesta como eleh-im. Elohim es, así, la legión, «los dioses-Uno», manifestada a través del Logos”

Como complemento de ello, para Helena P. Blavatsky:

“Los libros mosaicos están llenos de conocimientos inestimables, puramente ocultos, en particular en los seis primeros capítulos. Leídos con la ayuda de la Cábala, descubrimos un templo sin igual de verdades ocultas, una fuente de belleza profundamente hundida debajo de un edificio, cuya arquitectura visible, a pesar de su aparente simetría, es incapaz de resistir las críticas de la razón seca, o de revelar su edad, pues pertenece a todas las épocas”

Una de las traducciones de esta escuela sería:

“Por la alianza del Fuego, la centella divina, poder generativo, Tres en-Uno en la unidad y residiendo en la raíz sirvió como semilla en el palacio de materia, y volviéndose hizo nacer a las poderosas que, a través de la matriz, procrean en la generación”

Dios es el creador y ¿Quién creo a Dios?

Parece una pregunta inválida, y sin embargo ha sido planteada desde los primeros tiempos y en la mayoría de las culturas, sus mitologías hacían a la creación del propio Dios creador, unos haciéndolo surgir del Caos, otros de una autocreación

En Egipto sus dioses Atum-Ra, al igual que Amón y Ptah, son todas deidades que se autocrearon así mismo.

Dios o Dioses.

Otro de los planteos, y este basado en la propia traducción literal del texto hebreo hace al planteamiento de si fue un solo Dios el creador, o si, por el contrario, fueron varios Dioses, y en su caso, si había o no una jerarquía o una igualdad entre ellos.

Se nos traduce Génesis 1. 1, como:

“Al principio, Dios creó el cielo y la tierra.”

Los estudiosos, investigadores, filólogos y hebraístas son contestes en sostener que en realidad esa traducción transcripta no es sino la versión monoteísta finalmente impuesta en el judaísmo, pero que, en realidad, en sus orígenes, como todos los pueblos de la región, los judíos fueron politeístas reconociendo varios Dioses, o por lo menos, en un sentido monoteísta teniendo un Dios mayor y dioses menores, y es así, como fue escrito ese primer versículo, que literalmente debe traducirse como:

“Al principio, los dioses hicieron el cielo y la tierra.”

Es de interés para el entendimiento poder situar los acontecimientos en su exacto tiempo y lugar y analizarlos en ese preciso contexto, y no con ninguna interesada extrapolación para cubrir otros intereses posteriores.

Esa inicial creencia de varios Dioses no es original del judaísmo, sino latente en la región en donde se asentaron los judíos, que estaba dominada social y religiosamente por los fenicios quienes sostenían en su teogonía, que hubo un Dios principal que utilizó a Dioses inferiores como sus ayudantes para la creación del Todo a partir del Caos.

Esas creencia ya existentes e insertas en el inconciente de las poblaciones se mantuvieron pese a los cambios políticos que son de mas rápida movilización, no así los sentimientos y creencias ya ancestrales que permanecen, y a lo sumo, se sincretizan con ideas nuevas impuestas.

Hay varios pasajes bíblicos que dan a entender la existencia de varios dioses, como cuando en Génesis 3. 22, Dios refiriéndose a Adán y Eva dice que “el hombre ha venido a ser como uno de nosotros” y en otras versiones bíblicas se lee:

“Y el Señor dijo: He aquí, Adán, cómo se ha hecho uno de nos, sabiendo el bien y el mal.”

uno de nosotros” o “uno de nos” esta refiriéndose a que Dios esta reconociendo a que hay alguien más, uno o varios que son igual a él, que existe ese “nosotros” o ese “nos

Los investigadores reconocen que en un principio los judíos eran creyentes de la existencia de varios dioses y que en su andar, y en su relación con Egipto, e influencia persa, tomaron la idea de avanzar en un especial monoteísmo, que no fue originario.

Otro pasaje en que se nos aparece el “nosotros” como un Dios dialogando con otros, es en Génesis 11. 7, cuando los sucesos de la Torre de Babel, en que Dios hablando con otros dioses, dice que es necesario que bajen “bajemos” y ello para confundir la lengua de los hombres: “confundamos

“Ea, pues, bajemos, y una vez allí confundamos su lenguaje, de modo que no entienda cada cual el de su prójimo.”

Dios o Diosa.

Una vez consolidada la posición patriarcal, paternalista y esencialmente misógina y machista, siempre hubo un Dios como el primero, el único y el creador, pero, con anterioridad a esa etapa cultural arcaica, hubo una Diosa, y así encontramos que en los mitos griegos no es un Dios el primer creador sino Gaia, una Diosa, la Diosa Tierra quien engendra, crea a Urano, que pasará, luego en unión con su propia madre / Diosa, a engendrar y crear a las restantes criaturas y dioses.

En otra versión mitológica griega es otra Diosa. Eurínome, la primera y la que de su unión con la serpiente Ofión engendran las restantes criaturas.

Es también en la cultura mesopotámica, una Diosa la que engendra a Anu, que pasa a ser, luego, el primer padre.

En Egipto, es otra Diosa, Num, “las aguas del caos” la creadora, sobre la que vuela el Dios Atum, siendo para otros relatos, nada menos que el Ave Fénix, o Ave Benu, quien sobrevuela sobre la Diosa, y “se crea a si mismo

La adoración de la Diosa.

Más allá de la pretensión judía de ser estrictamente monoteísta, en sus orígenes fue, como todos los pueblos, politeístas y esencialmente, impuesto ya el patriarcalismo, concibiendo a Dios con su pareja, su Diosa consorte.

La imagen lo es de la Diosa griega Higea, Diosa de la salud, según la representación de Rubens.

No obstante, mostramos que en la cosmovisión judía hay solo un Dios y es masculino, su pueblo conocía y adoraba a una gran cantidad de Diosas como con Aserá en 1 Reyes 15. 13, en 2 Crónicas 15. 16, en 2 Reyes 21. 7, y 2 Reyes 23. 4, así como a la Diosa fenicia Astarte, en 1 Reyes 11. 5, donde es el propio rey Salomón, quien siendo “malo a los ojos de Yahvéh” fue “tras de Astarté, diosa de los sidonios, y tras de Milkom, monstruo abominable de los ammonitas” en 1 Samuel 31. 10, y en 2 Reyes 23. 13, habiendo sido Salomón quien edificó un templo para esta Diosa.

Es en Jeremías 7. 18, donde se relatan las criticas a las practicas israelitas de reverenciar a la “Reina de los Cielos” en referencia a las Diosas paganas la que será posteriormente en el cristianismo, apropiándose de este titulo pagano, atribuírselo como «Regina Coeli» a María la madre de Jesús.

“Los hijos recogen leña, los padres prenden fuego, las mujeres amasan para hacer tortas a la Reina de los Cielos, y se liba en honor de otros dioses para exasperarme.”

Primer Día.

En primer lugar, debemos dejar aclarado, como más adelante lo analizaremos más en detalle, que según los interpretes bíblicos, estamos en presencia de periodos temporales, llamados días, que lo son, tal como lo son actualmente, esto es de 24 horas.

Esto es que la forma de Dios de medir el tiempo, es nuestra misma forma de medir el tiempo, y Dios se demoró, según veremos, seis días y uno de descanso para su Creación, y esos días lo fueron de 24 Horas cada uno.

Para ello, nos permitimos ilustrar la medición del Tiempo diario con la obra pictórica de Salvador Dalí (1.904 – 1.989) con su “Reloj blando en su momento de su primera explosión

Según Génesis 1. 1,En el principio” debiendo entender que ese “principio” lo fue en el primer día, esto es que lo fue en un tiempo determinado, y fue en el primer día, y es cuando Dios crea los cielos y la tierra.

Dios nos habla de muchos cielos y una sola tierra, y en relación a esta, nos dice, Génesis 1. 2, que “era caos y confusión y oscuridad

¿Era caos y confusión y oscuridad, por así haberla creado de la nada Dios, o era caos y confusión y oscuridad, por haberla así encontrado ya existente?

Dios aleteaba por encima de las aguas” en un “viento de Dios” nos completa el versículo, lo que nos permite preguntarnos si esas aguas y ese viento eran ya existentes, o venían ya incorporados como complemento de la creación de la tierra.

En cuanto al “viento de Dios” es la expresión que surge de la Biblia de Jerusalén, mientras que en la Biblia Latinoamericana encontramos que se hace alusión al “espíritu de Dios” lo que encajaría mejor en la secuencia creacionista.

Seguidamente en Génesis 1. 3, 5, Dios creo la luz y separo la luz de la oscuridad, llamando a la luz, día y a la oscuridad, noche, y así “atardeció y amaneció

Dios demoraría hasta el cuarto día la creación del sol, lo que llevaría a pensar en una flagrante contradicción en cuanto, ¿Cómo puede haber luz sin la existencia del sol?

Dios no estaba equivocado, solo no tenía precisos sus conocimientos de la física, ni conocía muy bien su creación, puesto que era una creencia difundida que la luz no necesariamente provenía del sol, sino que el sol, tan solo le daba mayor intensidad.

El fenómeno real y que era interpretado humanamente según sus propias visiones, es que la luz se mantiene, difusa, aun antes de apreciarse la salida del sol, y aun después de ponerse, por lo que la luz no era una consecuencia del sol, y que cuando este aparecía, cuando se apreciaba su aparición, se veía una mayor intensidad.

Así concluyó el primer día de la creación.

“Y atardeció y amaneció el día segundo: fue el día primero”

Tohu y Bohu.

En la llamados se corresponden versión hebrea de la Creación leemos que Dios se encontró con el Caos y el Vacio, y esos estados así conocidos personajes llamados Tohu y Bohu en los mitos paganos, representando los principios masculinos y femeninos y al Vacío y al Caos.

Muchas interpretaciones y contradictorias entre si, se hacen de estos personajes y de sus conceptos, asociando a Tohu con un monstruo marino y a Bohn con un monstruo terrestre y en cuanto a sus identificaciones como que Tohu se convierte en Teom que es uno de los nombres bíblicos del monstruo marino y que Bohu, se correspondería con Behemoth o Behomoth, nombrado en Job 40. 15, 24, como una especie de hipopótamo o búfalo de agua, o con el mismísimo Leviatán.

En Isaías 34. 11, se hace referencia a la “plomada del caos          y el nivel del vacío” y en Jeremías 4. 23,

Continuaremos con el SEGUNDO DIA.

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Autor

Francisco Bataller

Procurador, escritor e investigador sanjuanino. Su obra aborda historia, política, mitología, arte y pensamiento, promoviendo el acceso libre al conocimiento mediante licencias abiertas.