

Los Retratos
Este retrato de Fernando VII, que se encuentra en el Museo de Zaragoza, le fue encargado a Goya en septiembre de 1.814, y se dice que este, es uno de los mejores retratos que Goya le hace a Fernando VII.

Destacan los especialistas de este retrato, en el que el rey aparece visto de cuerpo entero, que era la norma imperante, nos muestra una figura del rey no muy agradable, muy frio, con un rostro nada simpático en su gesto, que lo es en un estilo que llamarían oficialista, es decir que es como un cuadro que debe estar en todos los murales públicos y es propagandístico de la monarquía, una monarquía que con la reinstalación de El Deseado al trono retomó el absolutismo.
Puede observarse al rey en una pose majestuosa vistiendo de etiqueta, un traje negro con bordes dorados en las rodillas, el calzón corto, casaca y medias blancas de la época y sobresale un enorme manto real rojo vivo y piel de armiño que lo reviste, y con las condecoraciones, pudiendo apreciarse una banda azul y blanca que lo es en relación a la Orden de Caballero de la Real Orden de Carlos III, y un collar del Toisón de Oro, viéndose la corona en un cojín a la derecha, y al rey con su mano izquierda empuñando una espada de oro mientras que con la derecha sujeta un cetro.
Museo de Santander.

Este otro retrato de Fernando VII fue realizado por Goya en 1.814. y lo es luego de su cautiverio napoleónico en Valençay, Francia, y fue ubicado en su residencia.
En esta obra se lo presenta con vestimenta militar de Coronel de Guardias y con las necesarias condecoraciones, destacándose las ya vistas de la banda de la Orden de Carlos III y de la Orden del Toisón de Oro que pende del cuello.
Se lo ve en eta pintura más comodo que en la anterior y más distendido y ello en su apoyo de brazo izquierdo, con el cetro, la corona y el manto de armiño sobre una estatua que tiende a representar la victoria de España, y como toda estatua de victoria lo es de una bella mujer, coronada de laurel y con sus pechos al descubierto.
Completa la imagen y la victoria de España, al haberse liberado del cautiverio de Napoleón, un león a los pies del rey, y ese león, otra representación del poder y simbolizando la liberación del pueblo español tras la expulsión de las tropas francesas, y sujetando, en sus garras, unas rotas cadenas.
Retrato de Godoy.
Entre muchos retratos, lo hizo de Manuel Godoy, (1.801) el amante de la esposa del rey, primer ministro de Carlo IV y participe traidor favoreciendo la ocupación francesa en España y la abdicación de Carlos IV y del heredero Fernando VII, y quien llevó adelante la ocupación francesa
Se lo representa como un general y victorioso, y lo es en el contexto de la victoria de fuerzas españolas y francesas contra Portugal en la Guerra de las Naranjas en 1.801,

Alegoría de la villa de Madrid, o la de los Mil Cambios.
Para ponernos en contexto histórico, Napoleón Bonaparte surgido de la Revolución Francesa, ya emperador de Francia y tomado todo el continente europeo, dejando solo a Inglaterra el dominio de los mares, Napoleón resuelve avanzar en España para llegar a dominar Portugal, cuyo reino era vasallo de Inglaterra y sus reyes habían emigrado, con su corte a Brasil.
Napoleón, con astucia y aprovechándose de los entuertos de la corte española con su rey Carlos IV su mujer, la reina María Luisa y su amante el poderoso Manuel Godoy, primer ministro del rey, y en ese triángulo real, se añade a Fernando VII uno de los hijos de la pareja real y futuro rey, quien complota contra su padre, y Napoleón resuelve de un plumazo la situación los invita a Francia, los hace abdicar y los mantiene detenidos, imponiendo a su hermano José Bonaparte, “Pepe Botella” como José Bonaparte I rey de España y, Goya, como el más afamado pintar de la corte fue encargado de hacerle una pintura a este nuevo Rey español.
Esta obra fue titulada Alegoría de la villa de Madrid, pintado en 1.809, habiendo sido iniciado por otro artista y finalizado por Goya, a quien el nuevo rey le otorgó la real Orden de España, y era una representación de la entronización del rey José Bonaparte mostrado un óvalo con la figura del rey, en el que, finalmente, según veremos, se fija la fecha del 2 de mayo, y, acompaña la figura de una mujer, en alegoría de España quien se apoya en el Escudo de Madrid, acompañada de dos genios sosteniendo el retrato y dos ángeles representando a los dioses de la Fama y la Victoria, la trompeta y la corona de laurel, anunciando al nuevo orden y monarca. y, detrás de la figura femenina, un perro como símbolo de Madrid.
Goya, a quien se lo creía afrancesado, no solo se dedicó a retratar a José I, sino tambien a varios de sus colaboradores franceses.
Lo curioso de esta pintura, la de los mil cambios, en realidad muchos, que se fueron produciendo a la par de los acontecimientos políticos que se suceden con posterioridad a la derrota francesa luego de la batalla de los Arapiles, el 22 de julio de 1.812, abandonando las tropas francesas el territorio español, ya cambiando el poder, como quien se acomoda a las circunstancias, se decidió borrar la figura de José I y en su lugar introducir la palabra “Constitución”

No todo está concluido, y quedaba como que se habían apurado puesto que José I regresó, volvió a la capital y Goya, apurado tuvo que pintar de nuevo el retrato del Bonaparte.
Nuevo cambio sufrió despues con el restablecimiento de Fernando VII, que no fue del agrado del rey y le ordenó a otro pintor lo rehiciera, y, por si fuera poco, nuevamente con la imposición de una Constitución de 1.812, que moderaba el absolutismo, estableciendo las bases de un sistema político y social moderno en el país, conocida como la Pepa, se renovó la pintura.
Como dato de interes, a esta constitución de 1.812, se la conoce como la Pepa, y ello por haber sido proclamada un 19 de marzo de 1.812, día que se atribuye a José, el padre putativo de Jesús y por ello, PePe y de allí, Pepa, al punto que al igual que la Revolución Fusiladora de 1.955 prohibía el nombre de Perón, Fernando VII prohibió se gritara “Viva la Pepa”
Con posterioridad al fallecimiento de Fernando VII, nuevo cambio pidiendo suprimir la figura del rey, y, en su lugar, incorporar la de la Constitución, y finalmente se incorporó el lema “2 de mayo” como fecha de la insurrección popular.
Actualmente se encuentra en el Museo de Historia de Madrid, antiguo Museo Municipal de Madrid.
PROXIMA NOTA:
Lo será sobre una de las más icónicas de este artista y que causó verdadero revuelo en esa conservadora sociedad que lo fue la presentación de un desnudo realista y sin necesidad de recurrir al desnudo mitológico, que lo es La Maja desnuda.
