
Dos impactantes imágenes de Saturno devorando a su hijo de dos grandes artistas, el de izquierda lo es de Rubens, y a su derecha, más impactante aun, una Pintura Negra de Goya.
El Mito del Héroe.
En la historia de Zeus encontramos el mito de Cronos devorando a sus hijos, y el posterior derrocamiento de Cronos por su hijo Zeus, en una nueva secuencia de antes haber sido Cronos quien había derrocado, a su vez a su padre Urano.
Estos relatos griegos son replicados en la mitología romana con Saturno, el Cronos griego y Júpiter, el Zeus griego.
Todo ronda en la siempre reeditada versión de que será el hijo por nacer, del rey o Dios, quien vendrá a derrocarlo o darle muerte, y que la encontramos en la historia con Sargón y en los mitos hebreos y cristianos con Moisés y con Jesús.
Hemos desarrollado con mayor amplitud en Recorriendo la Biblia este especial tema del Mito del Héroe, repasando, ahora sus lineamientos más importantes, partiendo de las obras de Hugo Francisco Bauza en “El mito del héroe” en donde se analiza en especial y se dan como particularidades sucesos, en 22 episodios, que son comunes y repetitivos en cada uno de los personajes, entre ellos, el que el nacimiento del Héroe lo es en un contexto en el cual, ha habido un sueño o profecía que advierte contra su nacimiento, y lo coloca en peligro de vida, por ser una futura amenaza a su padre o reino, por lo que este recién nacido debe ser muerto, sustraído, escondido o abandonado, para su salvación, y que posteriormente reaparecerá victorioso en contra de su padre y la antigua profecía se hará realidad.
La imagen reproducida “Saturno devorando a su hijo” es un acople de la obra de Rubens, a la izquierda y de Goya a la derecha.
Otto Rank o Otto Rosenfeld, (1.884 – 1.939) psicoanalista austriaco, discípulo de Sigmund Freud (1.856 – 1.939) autor de “El mito del nacimiento del héroe” y de “El trauma del nacimiento” es quien trata también este Mito del Héroe, y expresa:
“El héroe es hijo de ilustrísimos padres, casi siempre hijo de reyes. El niño recién nacido es condenado, casi siempre por el padre, a ser muerto o abandonado; de ordinario se le abandona a las aguas en una caja. Luego es salvado por animales o pastores… y tras azarosos avatares termina alcanzando grandeza y gloria.”
Por su parte Joseph Camplbell reduce en tres acciones todo el esquema del Héroe “Partida, Iniciación y Regreso”, y sostiene que es una metáfora de la maduración psicológica del niño que se transforma en adolescente y de adolescente en adulto.
Las conocidas Matanzas de los Inocentes, tanto de parte del faraón en contra de Moisés, o por Herodes en relación a Jesús, que en realidad es un hecho ficticio, meramente promocional, no son por cierto las primeras, y con seguridad no serán las últimas, sino que es una secuencia de un mito muy arraigado en las creencias originarias.

La imagen lo es de Pedro Pablo Rubens (1.610) mostrando, como lo exigía la iglesia, una extrema violencia justificando así su judeofobia.
El antecedente más remoto de una orden de matar a los recién nacidos hijos varones, proviene de la historia de Sargón de Akkad, o el acadio, (2.334 .2.279 a.e.c.) quien es tenido como el primero de la Lista Real Sumeria que da como sus primeros cinco reyes a Sargón, Rimush, Manishtusu, Naram-Sin, Shar-kali-sharri, quienes gobernaron un total de 142 años, cubriendo Sargón los 56 primeros años.
Rómulo y Remo, son colocados en una cesta y echados al río Tiber para evitar ser asesinados por su tío Amulio.
La historia del héroe griego Perseo, hijo del Dios Zeus y de Dánae, una mujer mortal, cuenta que cuando Perseo nació, su abuelo materno, el padre de Dánae, el rey Acrisio, había recibido un oráculo que le advertía que un día su nieto lo mataría, por lo que lo encerró en una caja y lo arrojó al mar para que muriera, siendo rescatado por su padre Zeus.
Casandra, sacerdotisa de Apolo, hija de los reyes de Troya Priamo y de su esposa Hécuba, tenía el poder de la adivinación, y predice que el nuevo hijo por nacer de sus padres traerá la muerte y destrucción de Troya, por lo que finalmente es convencido el rey, quien ordena se le de muerte al hijo recién nacido, de nombre Paris, pero su madre lo salva, abandonándolo en el monte Ida, en manos de unos pastores.
Edipo, según la tragedia de Sófocles “Edipo rey” es hijo del rey de Tebas Layo y de su esposa Yocasta, quienes sin descendencia concurren al Oráculo de Delfos recibiendo el rey como mensaje: “Tu hijo matara a su padre y se acostará con su madre” lo que oculta el rey a su esposa, y una noche, bajo los efectos del alcohol, Layo mantuvo relaciones con su esposa, quedando está embarazada, y al nacer el niño, el rey ordeno su muerte echándolo a las fieras, y fue su madre la que lo salvo abandonándolo en el monte Citeron, y siendo recogido por unos pastores que lo llevaron ante los reyes Pólibo y Peribea o Mérope de Corinto, quienes lo adoptaron como hijo propio dándole como nombre Edipo.
Todos estos relatos tienen como antecedente el mito del nacimiento de Zeus, habiendo su padre, el Dios Cronos recibido una profecía que uno de sus hijos lo traicionaría y lo derrocaría, por lo que, apenas iban naciendo, se los tragaba, pero Rea, su madre urdió como salvar a Zeus, y le dio a Cronos una piedra envuelta en pañales, que fue lo que se tragó, escondiendo en una cueva de Creta al recién nacido.
No siempre, como en el caso originario de Zeus, es el padre quien ordena la muerte o desaparición de su hijo, y así en los casos de Moisés y de Jesús, nos encontramos que no fue precisamente el Padre quien ordena su muerte, pese a que, en el caso de Moisés, hay quienes sostienen que en realidad el Faraón era el padre, entre ellos Sigmund Freud, y en el caso de Jesús, Robert Graves da a Herodes el Grande como el abuelo paterno de Jesús, asignando la paternidad a Arquélao, uno de los hijos de Herodes.
En el caso de Rómulo y Remo, fue Amulio quien destronó a su hermano el rey Numitor de Alba Longa y mato a todos sus hijos varones, dejando solo con vida a Rea Silvia, quien quedó embarazada del Dios Marte, y dio nacimiento a gemelos, Rómulo y Remo, a quienes para evitar que su tío Amulio los matara, los colocó en una cesta en el río Tiber.
Así como reyes y Dioses habían ordenado la muerte o desaparición de quienes amenazaban su poder, estos héroes, ya en la adolescencia, vuelven por sus títulos y matan o destronan a quienes habían ordenado su muerte.
Rómulo y Remo, descubriendo su origen real, y de ser nietos del rey Numitor, vuelven a Alba Longa, vencen y matan a Amulio y restituyen el reino a su abuelo, luego van y fundan Roma.
Zeus, ya un joven guerrero contando con la ayuda de los Titanes, de los Cíclopes y de los Centímanos, venció a su padre Cronos y lo destronó, pasando a ocupar el cetro del Olimpo como el Rey de los Dioses.
Sargón de Akkad, se enfrentó, venció y mato al rey Urzababa, rey de Kish en Sumeria, e inició la dinastía acadia.

Edipo, sin saberlo, se encuentra con Layo, su padre y lo mata, y da cumplimiento a la profecía, manteniendo relaciones sexuales con su madre.

La imagen lo es La muerte de Layo, (1.867) una pintura del artista francés Joseph Blanc, (1.846 – 1.904)
Amor apasionado, irracional – El amor humano.
Zeus, ya Rey de los Dioses, se nos muestra en una de sus facetas como un ser carnal, como un humano preso de sus deseos y como, potenciando su posición androcéntrica de ser varón, el uso del sexo para su placer, sometiendo y engañando a sus amores, amantes y esposas.
En orden alfabético, podemos resumir en las siguientes, varios de los amores, esposas y amantes de Zeus: Alcmena / Antíope / Calisto / Climent / Dánae / Deméter / Día / Dione / Egina / Elara / Electra / Eurimedusa / Eurinome / Europa / Ganímedes / Hera / Ío / Laodamia / Leda / Leto / Letona / Maya / Menalipa / Metis / Mnemósine / Niobe / Perséfone / Pluto / Rea. / Sémele / Táigete / Temis /
Las metamorfosis de Zeus.
Con tal de llevar a cabo sus planes de acceso sexual con las jóvenes que deseaba, Zeus mostró gran imaginación y no dudo en convertirse en lo que fuera necesario y útil a sus fines, y así fue convertido en el propio Anfitrión para engañar y seducir a Alcmena, o como en Artemisa para seducir a Calisto, o hasta como animal como en un cisne para seducir a Leda, o en un toro para amar a Europa, o en un águila para secuestrar al joven Ganimides, hasta en inanimado como una lluvia de oro para acceder a Dánae,
PROXIMA NOTA:
Iniciaremos los amores de Dios, de Zeus, con una mujer mortal, aprovechándose de hacerse pasar por el propio marido, de Alcmena.
